jueves, 1 de diciembre de 2011

El Palacio del Conde de Sástago o Palacio de Monistrol

El primer acuerdo que tomó el Banco de San Carlos en 1782 fue arrendar el Palacio del Conde de Sástago en la calle Luna de Madrid. Los gerentes, del que se convertiría con el tiempo en el nuevo Banco de España, acordaron que el arquitecto Juan de Villanueva acometiese las reformas que el edifico necesitase para albergar a tan ilustre Banco. 
Después de múltiples enfrentamientos entre los gerentes del banco y el arquitecto se acordó encomendarle la citada reforma a otro arquitecto, Dº Pedro Arnal. Éste conservó la torre del siglo XVII que se encontraba en la esquina de la Calle de la Luna con la Calle Tudescos, según se aprecia en el plano de Texeira.
Con el tiempo el Banco de San Carlos abandonaría esta sede y se trasladaría temporalmente a la calle Montera. Con el desalojo por parte de los gerentes del Banco de San Carlos de esta sede, el edificio tuvo diversos inquilinos para finalmente convertirse en la sede de los Sindicatos Confederales afectos a la C.N.T.
Según José Luis Delor entre el 18 de junio y el 18 de julio de 1936, con motivo de la clausura de las sedes de la C.N.T., fue cerrada la sede de este sindicato que se encontraba en este Palacio. El cierre provocó graves altercados entre los militantes confederales y las fuerzas del orden para intentar abrir dichas instalaciones.
Por la sede de esta Federación Local de Sindicatos de Madrid pasaron, durante la guerra civil, personajes tan carismáticos como Cipriano Mera, Gregorio Gallego, Amor Nuño, Felipe Sandoval "Doctor Muñíz",etc.
Este edifico, durante el conflicto bélico, también albergó una de las múltiples Checas que poblaron Madrid; además sirvió como almacén de obras de arte del Comité de Requisas de la C.N.T. madrileña. Éstas serían  posteriormente vendidas a marchantes de arte en Francia para comprar armas para dicha organización sindical.
Según nuestro vecino, el dueño de la zapatería Penalva en la calle del Pez nº 5, el Palacio Monistrol sirvió como sede electoral en las elecciones de febrero de 1936; y la checa que se instaló en él estaba dirigida por un asturiano que a la vez controlaba la checa de la C.N.T. de la calle del Pez nº 5, posiblemente Amor Nuño. Nos cuenta que gracias a esa persona en nuestro barrio no se produjeron excesivos asesinatos o paseos; aunque si se llevaron a cabo algunos, para ellos se utilizaba uno de esos coches típicos de la época de color negro que portaba un cartel que decía El Relámpago. Nuestro vecino y sus amigos solían correr detrás de este automóvil para recoger las balas que se les caían a esos milicianos. Esos cartuchos eran abiertos y extraída la pólvora de su interior, con ella se hacía un dibujo en el suelo al que se le daba de arder para que el mismo quedase grabado en el suelo.
Extraño entretenimiento al que yo, en la década de 70-80 del siglo XX, también jugué. La tradición oral  se encargó de hacerlo llegar a otra generación de jóvenes que nada tuvo que ver con esa guerra


Toda esta información se puede encontrar en los siguientes libros:
GALLEGO, Gregorio. Madrid, corazón que se desangra. Madrid 1976. Edt.G. del Toro. Pp. 41, 74, 164
GOMEZ CASAS, J. Los Anarquistas en el Gobierno 1936-1939. Barcelona 1977. Edt. Bruguera. Pág.63.
MERA, Cipriano. Guerra, Exilio y Cárcel de un Anarcosindicalista. Franci 1976. Edt. Ruedo Ibérico. Pág. 17
BORRÁS, Tomás. Ramiro Ledesma Ramos. Madrid 1971. Edt. Editora Nacional. Pág. 668. 
NAVASCUÉS PALACIO, Pedro. El Banco de España en Madrid, Génesis de un Edificio. 
ALIX GARCÍA, Carlos. El Honor de las Injurias. Documental sobre Felipe Sandoval "Doctor Muñiz"   



The first agreement which took the Bank of San Carlos in 1782 was leasing the Palace of the Count of Luna Street Sástago in Madrid. Managers, which eventually became the new Bank of Spain, agreed that the architect Juan de Villanueva to undertake the reforms that need to house building such an illustrious Bank.
After several clashes between bank managers and the architect agreed to entrust this reform to another architect, D º Pedro Arnal. This preserved the seventeenth century tower that was in the corner of Calle de la Luna with Tudescos Street, as shown in the plane of Texeira.
Over time, the Banco de San Carlos leave this site and would be moved temporarily to Montera Street. With the eviction by the managers of the Bank of San Carlos from this site, the building had several tenants to eventually become the seat of the union, confederate, pertaining to the CNT
According to Jose Luis Delor between June 18 and July 18, 1936, due to the closure of the headquarters of the CNT, was closed down the headquarters of the union who was in this palace. The closure led to serious clashes between militants and confederate forces to try to open the facility.
For the headquarters of the Local Federation of Unions of Madrid passed during the civil war, as charismatic characters so Cipriano Mera, Gregorio Gallego, Love Nuño, Felipe Sandoval "Dr. Muniz" and so on.
This building, during the war, also housed one of the many Czech who populated Madrid also served as a warehouse for artwork Requisitions Committee of the CNTMadrid. These would later be sold to art dealers in France to buy arms for the union.
According to our neighbor, the owner of the shoe Penalva across the street from Fish No. 5, Palace Monistrol served as a polling place in elections in February 1936, and the Czech Republic was installed it was directed by a Spaniard at the same time controlled CNT Czech Fish the street from No. 5, possibly Love Nuño.We note that thanks to that person in our neighborhood there were no killings or excessive walks, although some were held for them using one of those cars typical of the era in black who carried a sign reading The Lightning. Our neighbor and his friends used to run behind the car to collect the bullets were falling to such fighters.These cartridges were open and removed the powder inside, with a drawing she did on the floor that was given to burn so that it sticks in the ground.
I miss entertainment in the early twentieth century 70-80, also played. The oral tradition was responsible for getting it to another generation of young people who had nothing to do with the war


     

¿Qué hace una una Chica como Tú en un Sitio como Este?

Creo que te llamas Julia, de todas formas el nombre es lo de menos, lo interesante es que has vuelto a tu sitio. A esa esquina de la calle del Pez con la calle San Bernardo, junto a la fachada de la Escuela Superior de Canto, antiguo Palacio de los Bauer.
                La primera vez que te vi me llevé un susto de narices, era una noche de invierno y yo venía de marcha; al doblar la esquina apareciste como un espectro en medio de la oscuridad, rígida, fría, hierática…. ¡Nos ha jodido! Como que eres una estatua de bronce.
                Desde aquella noche han sido muchos los días, a distintas horas, los que nos hemos cruzado un saludo, una mirada, un beso e incluso alguna que otra caricia. Hasta que no hace mucho algún desalmado la tomó contigo y te arrancó violentamente de tu sitio. Sería alguno de esos intransigentes que merodean por nuestro barrio y que con sus esprays, ácidos, etc nos agreden a diario. Menos mal que a pesar de la crisis ha habido dinero para curarte las heridas que esos vándalos de la violencia de género te hicieron.
                Me alegra, Julia, que estés de nuevo en nuestro barrio, que es más tuyo que mío; pues tú eres la memoria de lo que fuimos y de lo que tuvimos. Una Universidad repleta de estudiantes.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Taberna La Batela

Al final de la calle Silva, esquina a la Plaza de la Luna, existió uno de los locales hosteleros con más solera y auténticos del barrio de Universidad, un bar con una fuerte influencia abertzale, o quizás sería más correcto decir arrantzale.

La Batela

El bar en cuestión reproducía en su interior la decoración de un barco; uno de los miles de barcos que partían de cualquiera de los puertos de Euskadi y que recorrían la inmensidad de los mares en busca de merluzas, ballenas, atunes y los celebérrimos bonitos del norte. La denominación del bar procedía del tipo de embarcación que habían colgado en la fachada, la cual también en sus aspectos principales tomaba algunos de los elementos característicos de los grandes barcos pesqueros. Quizás lo más llamativo era que esa fachada había sido pintada reproduciendo los colores de la Ikurriña, todo un desafío en los años setenta y ochenta del siglo XX, en el que el enfrentamiento entre el Gobierno Central y los Nacionalistas Vascos se encontraba en su pleno apogeo.
Desde siempre fue un bar de encuentro de las gentes finolis del barrio; sobre todo a su salida de la misa dominical de la Iglesia de la Buena Dicha que se encuentra pared con pared con la Batela.
En cierta ocasión mi padre se decidió a llevarme, yo estaba emocionado por fin podría degustar el plato estrella de esa casa, los famosos champiñones con jamón que todas las tardes preparaban en la plancha que se podía ver a través de la ventana de la fachada que daba a la Plaza de la Luna. 
Mi padre me pidió uno de esos hermosos champiñones, y como muchos otros padres de esa época me solicitó también la bebida típica de esa tapa la sagardoa. Recuerdo que lo que menos me gustó fue esa sidra; ya que yo estaba acostumbrado a un tipo de bebida más dulzona. Pero en definitiva lo más importante de ese día fue que habíamos roto la monotonía del aperitivo en los bares populares del barrio y nos habíamos sumergido en el maravilloso mundo gastronómico de lo que luego, con el paso del  tiempo, se pasó a denominar Micrococina.
Hoy en día La Batela conserva todos sus rasgos originales; excepto los colores de la Ikurriña en la fachada y ese aperitivo típico con su sidra, sagardoa euskalduna, de la cual me he convertido en un perfecto adicto.


miércoles, 23 de noviembre de 2011

La Batela

En la calle Silva, junto a la Plaza de la Luna, existió un lugar mítico; una taberna al más cásico estilo Euskaldún.


 La Batela

Este bar era la réplica casi exacta del interior de un barco; uno de esos miles de barcos que partían de cualquiera de los puertos de Euzkadi y recorrían los mares infinitos en busca de los mejores bacalaos, ballenas, merluzas o los tan celebérrimos bonitos del norte. En su fachada habían colgado una embarcación, que era de donde tomaba el nombre; además de haberla pintado con los colores de la Ikurriña.Todo un atrevemiento en la década de los años setenta y ochenta del siglo XX, no en vano las tensiones entre el Gobierno Central y el nacionalismo vasco estaban en su apogeo.
Recuerdo que era un establecimiento elitista en el que alternaban las gentes finolis del barrio; por lo general a la salida dominical de la iglesia de la Buena Dicha que se encuentra pared con pared con La Batela.
En una ocasión entré con mi padre para degustar uno de los aperitivos típicos que cocinaban en una plancha de la cocina; la cual solía ver desde la calle cuando jugaba con mis amigos en la Plaza de la Luna. Eran unos champiñones a los que se les ponía unos trocitos de jamón encima y se dejaban que se asasen al calor de la plancha. Además mi padre, como muchos otros de la época, me pidió un vaso de sidra que era la bebida típica de este local. 
La sidra fue lo que menos me gustó; ya que yo no estaba acostumbrado a ese tipo de sidra, sagardoa, a mí me gustaba más la dulzura de la sidra La Asturiana; aunque siempre recordaré ese día porque rompimos con la monotonía habitual de los locales populares del barrio. 
Hoy en día el establecimiento conserva la misma decoración interior y exterior; excepto los colores de la Ikurriña en la fachada. Incluso el nombre sigue conservando parte del originario, Jota Batela. Aunque uno ya no puede degustar aquellos míticos champiñones, con aquella sagardoa; a la que hoy en día soy adicto.




CHUCHI del Azevo
11/2011

sábado, 19 de noviembre de 2011

Orígenes de la Plaza de Santa María Soledad Torres Acosta. Plaza de la Luna

Un Madrid con infinidad de heridas producidas por un conflicto bélico que se demoró en el tiempo por el interés egoista de políticos y potencias extranjeras ajenas al sufrimiento de la ciudadanía madrileña buscaba cauterizar esas señales que aún supuraban e impedían olvidar los excesos de unos y de otros.
Esa idea de ocultar lo sucedido trajo consigo la desaparición de edificios que habían sido grandes centros de poder desde los que se planificó, combatió y dirigió a aquellos que se opusieron a un involucionismo que buscaba mantener un statu quo a todas luces llamado a desaparecer, como luego el tiempo ha demostrado.
Esa teoría, muy típica del pensamiento español, fue la que se llevó por delante uno de los edificios más representativos e históricos del Barrio de Universidad, el Palacio de Monistrol.








La demolición de ese palacio, que fue sede del primer Banco de España, Banco de San Carlos; sede de la Federación Local de Sindicatos durante la época de la II República y Checa afecta a la C.N.T. en el transcurso de la Guerra Civil, sirvió para dar origen a la popular plaza de Santa María Soledad Torres Acostas. La Plaza de la Luna .




Historias de la Luna

No sé cuál fue el motivo por el que mis padres acabaron en este barrio de Madrid; aunque es probable qué si se lo preguntas hoy en día te puedan ofrecer mil motivos.
Mi padre había emigrado a una edad muy temprana desde un pequeño pueblo de Cáceres y conocía la vida nocturna castiza de zonas como la Cava Baja, el Rastro, Plaza Mayor,etc como nadie de hecho él, sus padres y hermanos vivían alojados en una de las múltiples pensiones de la Cava Baja; pero cuando se casó con mi madre cambió de barrio y se decidió por este rincón oscuro y escondido que quedó marginado y marcado por la construcción de la GranVía que es el Barrio de Universidad.
Este barrio noble, como así lo demuestran los palacios que aún se encuentran en pie, ya existía desde antiguo y fue hogar de infinidad de personajes famosos de las distintas Cortes que reinaron Madrid; pero poco a poco fue quedando relegado a un segundo plano a medida que Madrid crecía, dándole la puntilla final cuando proyectaron la construcción de la Gran Vía a principios del siglo XX.
Muchos son los que se empeñan en incluirnos en Malasaña o denominarnos como barrio de Maravillas; pero lo cierto es que nosotros nunca hemos aceptado esas ideas anexionistas o esas denominaciones y siempre hemos preferido que nos identifique con el topónimo oficial el cual procede de la ubicación de la antigua Universidad Central que existió en el barrio.
Nuestro ámbito espacial históricamente ha discurrido entre la Gran Vía, la calle San Bernardo, la calle del Pez, la calle Corredera, y la calle Valverde. En ese pequeño espacio los habitantes de este barrio hemos desarrollado nuestra vida y hemos sido testigos de los principales acontecimientos de este País; pues este rinconcito se ha convertido en infinidad de ocasiones, sin quererlo, en uno de los puntos neurálgicos de la política, la moda, la música, la religión, las intrigas palaciegas, etc que ha habido en este Madrid canalla y universal.

Esta son algunas de las historias de mi barrio
por CHUCHI del Azevo: